Postdata.

Odiado amor, ¿qué tal tu vida desde que destrozaste la mía? Hacía tiempo que no hablábamos, puede que desde que dejaste mi corazón hecho añicos o a lo mejor desde que vendiste mi alma al olvido.

No tengo mucho que contarte. Simplemente hace meses que no vivo. Quiero que sepas que estoy muerta en vida, que me apagué lentamente. En la más profunda oscuridad. Pero tranquilo, no quiero que te sientas culpable. Mereces saber que aún te quiero, que echo en falta tu presencia y que no habrá tiempo para conseguir olvidar lo que para ti solo hicieron falta unos escasos días.

Sin embargo, creo que ya he dado un gran paso. Ahora sólo te necesito para respirar.

Firmado, el eterno dolor.
PD: Vuelve.

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